Jean Patou se ha convertido en Patou!

Un nuevo comienzo…

Patou - 





Guillaume Henry

Guillaume Henry

Guillaume Henry nació en Francia en 1978. Estudió en la escuela de Bellas Artes de Troyes y se especializó en moda en la École Duperré y, más adelante, en el Institut Français de la Mode.

Después de graduarse, empezó a labrarse un nombre gracias a su labor en Givenchy, bajo los mandos de Julien MacDonald y Riccardo Tisci, y a sus tres años de trabajo en Paule Ka.

En 2009, con tan solo 30 años, Henry ocupó la dirección artística de Carven y brindó una nueva vida al emblemático prêt‑à‑porter de la maison gracias a su enfoque fresco y moderno del estilo femenino. Desde su primera colección, la transformación orquestada por Henry convirtió a Carven en una marca imprescindible con un éxito comercial rotundo.

En 2015, fue nombrado director creativo de Nina Ricci y diseñó para la firma un armario delicado y sofisticado que no perdió ni un ápice de su espíritu actual y juvenil.

En septiembre de 2018, LVMH designó a Henry como director artístico de la maison Jean Patou, ahora conocida como Patou. El diseñador presentará su primera colección durante la semana de la moda de París en septiembre de 2019.

La visión de Guillaume Henry de Patou

Patou - La visión de Guillaume Henry de Patou

La visión de Guillaume Henry de Patou

Guillaume Henry, director artístico de Patou, ha dado comienzo a un nuevo capítulo en la historia de la maison fundada por Jean Patou.

Gracias al desarrollo de una colección delicada y accesible de prêt‑à‑porter femenino con tintes alegres y elegantes e inspirada en el mundo de la alta costura, Patou cumple su promesa de vestir a mujeres reales, amigas, colaboradoras y musas. Patou desea ofrecerles un estilo versátil y, al mismo tiempo, inolvidable.

Guillaume Henry crea prendas de cortes sencillos con un gran trabajo de diseño detrás; comparte la misma mentalidad que el propio Jean Patou, inventor de los accesorios y alquimista de perfumes, y entiende la moda como un arte de vivir en movimiento. «Siempre he querido que mis colecciones estuviesen representadas por cuatro etiquetas: elegancia, belleza, bellas artes y fantasía», afirmaba Jean Patou. Guillaume Henry es digno heredero de esta filosofía.

Henry es un gran cinéfilo y amante de la fotografía que siente una especial predilección por las películas de Blier, Téchiné, Rivette o Sautet. Por eso, siempre pretende contar historias a través de las prendas. Sus creaciones reflejan a la perfección su gusto por «lo extraordinario de lo ordinario», por esas «pequeñas cosas» que convierten lo mundano en algo sublime.

Guillaume Henry es un enamorado de la capital francesa, la cual le sirve de constante inspiración. En esta misma ciudad, se puso al frente de la marca Patou tras un encuentro con Sidney Toledano, presidente del grupo de moda LVMH, organizado en el salón Carette, en la plaza del Trocadero. Tan solo unos meses después, Henry creó un pastel junto al encargado del famoso salón de té como homenaje a ese instante decisivo. Guillaume Henry se considera parisino desde hace más de 20 años y, por eso, decidió instalar la sede de la maison Patou y sus talleres entre las dos orillas del Sena, en la isla de la Cité, a los pies de Notre‑Dame. El creador ha convertido este lugar excepcional situado en plena encrucijada parisina en una sede de ensueño y en el hogar creativo de Patou.

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